Te dejamos aquí el link del audio, dado que lo que se dice en vivo está enriquecido por las experiencias de las conductoras, por los mensajes de los oyentes y los testimonios de los invitados. Escuchalo por YouTube en:

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 TEMA: FLORECER A PARTIR DE LA HERIDA

El hombre a lo largo de su vida vive diversas experiencias, cambios y crisis, que van dejando huellas de dolor. Heridas que quedan abiertas porque no son resueltas. Algunas son heridas de abandono, otras son propias del rechazo, de la humillación, de traiciones o de injusticias.  Y por temor a que estas heridas se repitan nos cerramos las puertas a un montón de buenas oportunidades que podrían ser de bendición para nosotros.

Hay distintos tipos de heridas pero todas se expresarán en todas las áreas de nuestra vida, en nuestro hacer, en nuestro vivir y en nuestro ser.

Pero así como tenemos heridas también tenemos una fuerza interior sanadora y ambas conviven.

El que nos habla de esto es el Padre José Carlos Bermejo, en su libro Apuntes de Relación de ayuda (1997) y en sus múltiples ponencias explica que el concepto lo toma tanto del mito del centauro Quirón, quien podía curar a los demás pero no a su propia herida envenenada; y también de la tradición religiosa en los cánticos del siervo de Yawe. (Isaías 52, 13 — 53, 12. el cual es el más conocido por describir al siervo sufriente cuyas heridas traen sanación).

La clave no es la ausencia de enfermedad, sino cómo nutrimos nuestra "Área Sana" interior. Nuestra salud depende de la autoconfianza, la autoestima y, sobre todo, de la tolerancia que nos tengamos a nosotros mismos en el proceso hacia la sanación. A veces nos quedamos atrapados en una herida sea por falta de perdón, o por una falta de maduración emocional que nos impide  aprender de los errores y nos mantiene huyendo de la responsabilidad de sanar.

Todos en algún momento nos hemos sentido heridos, por alguna situación o circunstancia, y dependerá del bagaje de herramientas y habilidades internas y externas que tengamos el como afrontemos esas situaciones, si en forma adaptativa saliendo fortalecido,  o no.

¿Conoces heridas interiores? ¿Como te relacionas con ellas?

¿Qué puertas has cerrado últimamente por miedo a que te lastimen de nuevo?

¿Podés identificar si hoy estás actuando desde tu esencia o desde tu herida?

¿Consideras necesario aceptar nuestras imperfecciones y errores? ¿Por qué?

 

CUENTO

Se llama EL CÁNTARO ROTO (del libro “Nuestra vida emocional” de Guadalupe Butera y Roberto Ré)

Un cargador de agua de la India tenía dos grandes vasijas que colgaban a los extremos de un palo y que llevaba encima de los hombros. Una de las vasijas tenía varias grietas, mientras que la otra era perfecta y conservaba toda el agua al final del largo camino a pie, desde el arroyo hasta la casa de su patrón, pero cuando llegaba, la vasija rota solo tenía la mitad del agua.

Durante dos años completos esto fue así diariamente, desde luego la vasija perfecta estaba muy orgullosa de sus logros, pues se sabía perfecta para los fines para los que fue creada. Pero la pobre vasija agrietada estaba muy avergonzada de su propia imperfección y se sentía miserable porque sólo podía hacer la mitad de todo lo que se suponía que era su obligación.

Después de dos años, la tinaja quebrada le habló al aguador diciéndole: -“Estoy avergonzada y me quiero disculpar contigo porque debido a mis grietas sólo puedes entregar la mitad de mi carga y sólo obtienes la mitad del valor que deberías recibir.”

El aguador apesadumbrado, le dijo compasivamente: -“Cuando regresemos a la casa quiero que notes las bellísimas flores que crecen a lo largo del camino.” Así lo hizo la tinaja. Y en efecto vio muchísimas flores hermosas a lo largo del trayecto, pero de todos modos se sintió apenada porque al final, sólo quedaba dentro de sí la mitad del agua que debía llevar.

El aguador le dijo entonces -“Te diste cuenta de que las flores sólo crecen en tu lado del camino? Siempre he sabido de tus grietas y quise sacar el lado positivo de ello. Sembré semillas de flores a todo lo largo del camino por donde vas y todos los días las has regado y por dos años yo he podido recoger estas flores para decorar el altar de mi Madre. Si no fueras exactamente cómo eres, con todo y tus defectos, no hubiera sido posible crear esta belleza.”

PREGUNTAS

¿Con cual personaje te identificas? Con la jarra rota, con la jarra perfecta o con el aguador?

¿Sos la vasija que se compara con la "perfección" de los demás?

¿Te has detenido a ver las flores que han crecido a tu paso, gracias a tus propias grietas?

¿Qué sentimientos se pusieron en juego en esta historia?

 

APERTURA DE MICRÓFONO

Porque donde uno pone luz,  las sombras huyen!!. Entonces ahora vamos a compartir los mensajes, aquellas perlitas que encontramos hoy, lo que nos sorprendió,  aquellas cosas que descubrimos… de modo de ser  luz unos para otros, y juntos tejer comunidad.

 

 VILMA

Buenas tardes cuantas veces sentimos alivio cuando podemos abrir nuestro corazón y expresar nuestras limitaciones.. Con humildad compartir nuestra realidad, la que podemos ver a medias, porque sólo miramos desde la comparación con otros…Por eso este cuento Me invita a mirarme..a .acariciar la superficie rugosa de mi persona, con sus altos y bajos…y ofrecerme en la ronda de la vida…donde seguro algún otro me enseñara algo mejor de mi… confío.

 

ADRIANA

Todos tenemos heridas, quien más o quien menos... Lo que me sorprendió del cuento es que el aguatero realizó un bien a partir de la herida de la vasija.... Porque quizás uno querría borrar sus heridas, esconderlas para no verlas nunca más... Negarlas... Pero a partir de nuestras heridas sanadas pueden construirse nuestras virtudes...

 

IRENE MORETTI

Creo que todos somos la vasija rota. Y sabemos muy poco del bien que podemos hacer a través de nuestras heridas a otros. Aceptarlo y ver que puede haber algo positivo en nuestros males, ayuda siempre.

 

VILMA CRUCEÑO

Este cuento me gusta mucho... que sabiduría  la de esta  persona que podía transportar las vasijas...ambas...a sabiendas que eran distintas. Como amar la herida del otro y saber disponer de mejores oportunidades para que desde el dolor...se  pueda florecer.

CONSEJO:        No esperes a estar "curado" para empezar a vivir. Tu "Área Sana" puede convivir con tu dolor. Nutrí hoy tu autoaceptación como quien riega una planta en medio del desierto.

TIPS QUE SURJEN DE TODO LO CONVERSADO

-PONER EN JUEGO LOS MECANISMOS DE AUTORREGULACIÓN EMOCIONAL; esas emociones son automáticas y por lo tanto es bueno ejercitarnos en poner el botón de pausa, para darnos tiempo de observar esos sentimientos que nos abordan, aceptando lo que sentimos sin juzgar.

 -ACTIVAR EL OBSERVADOR INTERNO: ejemplo si actualmente siento un miedo al abandono o a al rechazo darnos cuenta que es una actualización de una vieja herida y preguntarnos esa herida del pasado a partir de que evento ha surgido.

-ACEPTACIÓN: DE MI Y DE COMO FUERON LAS COSAS. La aceptación requiere de un proceso. Para esto quizás se necesite ayuda de modo de poder expresar lo que me pasa, cambiar el enfoque respecto de mi pasado y salir del círculo de víctima.

-PERDONARNOS ERRORES E IMPERFECCIONES: SALIR DE LA AUTO-CONDENA

“Levántate, levanta tu camilla y anda”Le dice el Señor al paralítico de Betesta…

Es un hacerme cargo de mi historia construyendo mi dignidad en el presente, en el cual las heridas serán cicatrices honrosas de una guerra pasada y atravesada, ya no serán ataduras sino trampolines hacia la posibilidad de aprender, crecer y madurar.

  

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