Te
dejamos aquí el link del audio, dado que lo que se dice en vivo está
enriquecido por las experiencias de las conductoras, por los mensajes de los
oyentes y los testimonios de los invitados. Escuchalo por YouTube en:
|
DONÁ
UN CAFECITO: apoyan1os para continuar con tu
contribución voluntaria a nuestro alias de mercado pago
psicoeducacion.fe.mp |
RESUMEN
DEL TEMA: LA ARQUITECTURA DEL AGOTAMIENTO
Puede pasarte que estés construyendo un estado
de agotamiento y no te des cuenta?
Para observar la arquitectura del agotamiento
vamos a utilizar la metáfora de la gotera continua.
Imagina una situación de lluvias abundantes,
tu techo comienza con las goteras, pero tú te dedicas a secar continuamente el
piso, sin dar atención y reparación a tu techo. Tarde o temprano el agua
erosiona el techo que se desarma, y se desploma.
Así igual en nuestras vidas. Comenzamos con
una situación estresante que se expresa en nosotros como una tensión muscular.
Luego sostenemos en el tiempo esa situación estresante creyendo que podemos con
ello pero como la gota de agua, la situación va socavando nuestras energías y
salud y si no tomamos medidas de autocuidado… llegamos finalmente al agotamiento,
en donde el organismo empieza a presentar síntomas corporales como presión
alta, ulceras, cefaleas y diversos cuadros que involucran todo el organismo.
Así
como el agua busca la grieta más pequeña en el techo para colarse, el conflicto
constante busca nuestras debilidades para erosionar nuestra salud y nuestra
paz.
Y
VOS ESTAS SIENDO CONSTRUCTOR DE TU AGOTAMIENTO?
COMO
SE MUESTRA
-Aparece un cansancio que no
es solo físico, sino emocional. No se quita durmiendo ni descansando, porque no
es solo un tema físico, sino también de la
mente y las emociones. Es ese desgaste que se acumula tras meses de
exigencia, presión, silencios, responsabilidades y expectativas.
-Lo disfrazas diciendo “solo
estoy cansado”, pero en realidad estás saturado, con la vitalidad justa para seguir
funcionando. Este agotamiento no te detiene, pero te apaga lentamente. Y lo más
peligroso es que lo normalizas, seguís adelante como si nada, aunque por dentro
ya no estés igual.
Se confunde producción con bienestar: Puedes estar cumpliendo
metas, entregando reportes y respondiendo correos, pero emocionalmente sentirte
vacío. El rendimiento se mantiene, pero el disfrute desaparece. Empiezas a
vivir en automático, cumpliendo sin sentir, logrando sin conectar. El problema
es que nadie ve lo que pasa dentro tuyo, ni siquiera tu mismo te miras con
honestidad, porque mientras sigas rindiendo en tus servicios, pareciera que
todo está “bien”. Y no lo está.
Vives
en modo supervivencia: Ya no vives el trabajo en forma natural,
porque ya entraste en fase de RESISTENCIA. Tu mente entra en modo “aguantar un
poco más”, “solo terminar esta semana”, “solo llegar a diciembre”. Dejas de
proyectar, dejas de disfrutar, dejas de soñar. Empiezas a moverte por inercia.
Y aunque por fuera pareces funcional, por dentro estás cansado de resistir,
cansado de sostener y cansado de empujarte cuando ya estás al límite.
Tu
mente no para: Aunque tu cuerpo se detenga, tu cabeza no.
Te acuestas y tu mente sigue repasando pendientes, diálogos, errores,
situaciones. No descansas realmente porque tu mente sigue en alerta. No es
insomnio, es saturación mental. Y cuando la mente no se apaga, todo el sistema
se desgasta. Vivís con una sensación constante de ruido interno que no te
permite sentir paz ni siquiera en los momentos de descanso.
Irritabilidad: Te vuelves más irritable de
lo que admites: El cansancio emocional no siempre se muestra como tristeza;
muchas veces se muestra como irritabilidad. Reaccionas con más fuerza, te
molestan cosas pequeñas, pierdes la paciencia más rápido. No porque seas una
persona difícil, sino porque estás sobrecargado. Tus emociones están al límite
y cualquier estímulo extra se siente como un peso más sobre una estructura ya
frágil.
No respetas tus propios límites: Sigues exigiéndote y aunque
estas cansado, te sigues tratando como si nada pasara. No bajas tus estándares,
no te das permisos, no ajustas tu ritmo. Te hablas con dureza, te sobre exiges.
Y esa auto exigencia, en vez de fortalecerte, te va enfermando en silencio. No
te permites la flexibilidad de variar tus actividades en base a tu biorritmo.
ESTRATEGIAS
DE SALIDA
COMPRENDER:
Que
el estado de agotamiento se construye en base a una suma de situaciones
estresantes a las que nos hemos expuesto y sostenido por semanas o meses y que
hemos decidido ignorar.
ACEPTAR:
LO
QUE NO SE ACEPTA NO SE SUPERA
Aceptar
nos permite revisar nuestras creencias y rutinas, desmontar mitos,
Desnaturalizar la actitud de emparchar los efectos en lugar de curar las
heridas.
Lo
que no se acepta no se sana, lo que no se acepta deja una herida permanente. Y
herida permanente es sufrimiento para uno y para los demás.
Aceptar
es un camino interior, un proceso que
nos permite avanzar, sanar, tomar decisiones, crecer y madurar.
Aprender a AQUIETARNOS
Frente a esta inquietud del alma, lo que debemos
hacer es ir en búsqueda de estados de aquietamiento, de modo de conectarnos con
estados de paz que nos permitan discernir las diferentes situaciones y poder
tomar las decisiones mas adecuadas para alcanzar nuestro estado de plenitud y
bienestar. Aprender herramientas para la respiración calmante y relajación muscular.
MODIFICAR
La arquitectura del
agotamiento se repara deconstruyendo las estructuras físicas mentales y
emocionales que nos han llevado a ese límite insano.
Modificar el prejuicio de que
estar agotado es una debilidad o una falta personal. Aprender a auto registrarte para entender las señales
de modo que ese estar cansado te permita escuchar el mensaje que te invita a
cambiar de hábitos, a poner límites, a respetar tus propios limites
-Comienza cada día haciendo lo posible, si no cumpliste con tu planificación, relájate porque cada día tiene su afán.
-Si te sientes angustiado
superado por las circunstancias, respira profundo y reorganiza tus expectativas
con flexibilidad, haz pausas para
contemplar con calma el camino que vas recorriendo y darte el tiempo
para disfrutar lo que haces.
-Limpia tu ámbito mental,
despeja los pensamientos que te alarman prediciendo que algo saldrá mal.
-Ten confianza en un futuro
de esperanza porque en Dios vivimos, en Dios nos movemos, sumergidos en su
bondad, providencia y misericordia.
-Agradecer cada día que
despertamos, porque es señal que algo importante tenemos para compartir con el
mundo.
CIERRE:
GUARDAR NUESTRO CORAZÓN Y NUESTRA MENTE
NADA
TE TURBE… nos dice Santa Teresa de Ávila en un poema, gran mística
española maestra de la vida espiritual.
¿Por qué nos recomienda
esto?
Si mantenemos nuestro
corazón en paz Jesús podrá habitarlo, y en nuestros estados de quietud podrá
hablarnos.
San
Pablo nos guía en esto en Filipenses 4.6 diciendo:
6 Por
nada estén afanosos; antes bien, en todo, mediante oración y súplica con acción
de gracias, sean dadas a conocer sus peticiones delante de Dios. 7 Y
la paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento],
guardará sus corazones y sus mentes en Cristo Jesús.
SI TE GUSTÓ, SI TE HIZO BIEN….COMPARTIRLO!
Canal de youtube: silviaLeonardi9789
Facebook: @psicoeducadoresenred
Instagram: psicoeducacion.fe
Blog: rededucando.blogspot.com
Mensajes a silvialeonardi21@gmail.com
DONÁ UN CAFECITO: psicoeducacion.fe.mp

0 Comentarios