PROGRAMA 148 –  LUZ DEL ALMA

EMITIDO EL 11 DE JUNIO DE 2026

 

Te dejamos aquí el link del audio, dado que lo que se dice en vivo está enriquecido por las experiencias de las conductoras, por los mensajes de los oyentes y los testimonios de los invitados. Escuchalo por YouTube en:

 

 

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RESUMEN DEL TEMA:  MELANCOLÍA OTOÑAL

 

Afuera los días se acortan, y en nosotros se enciende esa chispa de nostalgia. La temperatura baja y, casi sin darnos cuenta, nosotros también bajamos el ritmo.

Hoy queremos hablar de esa sensación que nos invade en estos días: la melancolía otoñal. No hablo de una tristeza que lastima, sino de esa nostalgia dulce. Ese deseo repentino de quedarnos en casa con una taza de café caliente, de mirar por la ventana, de recordar. A veces nos asusta sentirnos así porque vivimos en un mundo que nos exige estar siempre arriba, siempre encendidos, siempre en modo "verano". Pero el otoño nos recuerda que la naturaleza necesita pausar para volver a florecer. Nosotros somos parte de esa naturaleza. Sentir recogimiento, querer refugiarse y mirar hacia adentro no es un error del sistema; es, simplemente, nuestra propia biología pidiéndonos un respiro.

La gente habla en esta época de menor fuerza, menos energía, se pueden llamar tristezas de invierno. Entonces hay una emocionalidad estacional normal, que nos lleva naturalmente a un recogimiento (que a veces lo tramitamos y a veces lo resistimos) pero también vamos a diferenciar esto de otras sintomatologías que al conocerlas nos van a ayudar para prender las alarmas y pedir ayuda.

 

QUE ES LA MELANCOLÍA OTOÑAL como ARTE DEL RECOGIMIENTO

La melancolía otoñal no es una enfermedad, sino un estado natural de pausa y reflexión.

Hay una transición que vivimos con el cambio en la luz, nos surge  la necesidad de abrigarse más, de tomar café calentito y el deseo de estar en casa.

Como responde nuestra biología al otoño? responde con un baile hormonal:  la reducción de las horas de luz solar engaña a nuestros ojos y a nuestro cerebro. Menos luz natural se traduce en un aumento de la melatonina (la hormona del sueño) y un descenso de la serotonina (el neurotransmisor del bienestar). Es un ajuste de cuentas químico: tu cuerpo se está preparando para el invierno, ralentizando los motores. Por eso en otoño nos cuesta más salir de la cama y sentimos esa pesadez física.

Debate: ¿Cómo te afecta a ti el cambio de estación? ¿Sos del equipo que ama el otoño o de los que sufren la falta de sol? Que rituales o estrategias tenes para esta época?

 

PERSPECTIVA SOCIAL Y  LA CULPA DE PARAR

¿Por qué nos cuesta permitirnos ir un poco más lento? La razón es que vivimos en una sociedad hiper-activista, por la cual tenemos el mandato de tener que estar siempre activos y rindiendo culto al verano eterno.

El verano representa la productividad, la juventud, la fiesta, el consumo desmedido, los cuerpos expuestos. El otoño, sociológicamente, es visto como el declive. Nos da pánico la pausa porque nos han enseñado que nuestro valor como seres humanos depende directamente de qué tan ocupados o "felices" nos veamos en las redes sociales.

Hay una presión social invisible por estar siempre con la sonrisa puesta y el bronceado al día. Esto es lo que algunos autores llaman la "dictadura de la felicidad". Parece que estar triste es un fracaso personal. Pero culturalmente hemos perdido el valor del invierno, el valor del barbecho, que es cuando la tierra descansa para poder nutrirse. Muchas de las grandes obras de la literatura, han nacido en momentos de recogimiento otoñal. Hay que reivindicar el derecho a estar quietos, a no producir nada un domingo por la tarde, a simplemente contemplar.

 

CUENTO: LAS 4 ESTACIONES

Había una vez un hombre que tenía cuatro hijos.

El hombre buscaba que ellos aprendieran a no juzgar las cosas tan rápidamente; entonces los envió a cada uno por turnos a visitar un peral que estaba a una gran distancia.

El primer hijo fue en el invierno, el segundo en la primavera, el tercero en el verano y el hijo más joven en el otoño.

Cuando todos ellos habían ido y regresado; su padre los llamó, y juntos les pidió que describieran lo que habían visto.

El primer hijo mencionó que el árbol era horrible, doblado y retorcido.

El segundo dijo que no, que estaba cubierto con brotes verdes y lleno de promesas.

El tercer hijo no estuvo de acuerdo, dijo que estaba cargado de flores, que tenia aroma muy dulce y se veía muy hermoso, era la cosa más llena de gracia que jamás había visto.

El último de los hijos no estuvo de acuerdo con ninguno de ellos, y dijo que el peral estaba maduro y marchitándose de tanto fruto, lleno de vida y satisfacción.

Entonces el hombre les explicó a sus hijos que todos tenían razón, porque ellos solo habían visto una de las estaciones de la vida del árbol.

Les dijo a todos que no deben de juzgar a un árbol, o a una persona, solo por ver una de sus temporadas, y que la esencia de lo que son, el placer, regocijo y amor que viene con la vida puede ser solo medida al final, cuando todas las estaciones ya han pasado.

Si tú te das por vencido en el invierno, habrás perdido la promesa de la primavera, la belleza del verano, y la satisfacción del otoño.

No dejes que el dolor de una estación destruya la dicha del resto.

No juzgues la vida solo por una estación difícil.

Aguanta con valor las dificultades y las malas rachas, porque luego disfrutarás de los buenos tiempos.

Sólo el que persevera encuentra un mañana mejor

 

DIFERENCIAMOS LA TRISTEZA PASAJERA DEL TRASTORNO

Es fundamental que sepamos distinguir los matices. Hay una diferencia abismal entre el "bajón" o apatía estacional común—esa flojera que nos da al ver el cielo gris—y lo que la psicología clínica llama Trastorno Afectivo Estacional (TAE).

El TAE no es una simple nostalgia; es un tipo de depresión clínica vinculada al cambio de estación que afecta profundamente el apetito, el peso y la capacidad de levantarse para ir a trabajar. Si sientes que la tristeza te paraliza por completo, no la romantices: busca ayuda profesional.

Trastorno Afectivo Estacional (TAE) es un tipo de depresión clínica que se desencadena cíclicamente por los cambios de estación, presentándose casi siempre durante los meses de otoño e invierno.

¿Cuándo debemos encender las alarmas? ¿Cuándo la tristeza deja de ser una respuesta normal a la estación?

El termómetro clave es la funcionalidad. Es normal tener menos energía o preferir un libro a una fiesta. Pero deja de ser normal cuando abandonas tu higiene personal, cuando te aíslas por completo de tus seres queridos, o cuando experimentas una apatía persistente que te impide cumplir con tus obligaciones laborales o familiares durante más de dos semanas consecutivas. Ahí ya no es el clima; es una señal de alerta de que necesitas un espacio terapéutico.

 

SÍNTOMAS del T.A.E

No es solo una "tristeza invernal pasajera", es una condición real que afecta tu día a día. Sus signos más comunes son:

-Fatiga extrema y falta de energía.

-Apatía persistente que te impide cumplir con tus obligaciones por más de dos semanas.

-Abandono del cuidado e higiene personal

-Dificultad para concentrarse.

-Desesperanza e irritabilidad.

-Hipersomnia (exceso de sueño).

-Antojo de carbohidratos, aumento de apetito y de peso.

-Aislamiento social y tristeza persistente.

 

DIFERENCIAS CON LA DEPRESIÓN MAYOR

 

Trastorno Afectivo Estacional

Trastorno Depresivo Mayo

PATRON TEMPORAL

Predecible y estacional: comienza en otoño/invierno y remite en primavera/verano

Impredecible: puede surgir en cualquier época del año

DURACIÓN TEMPORAL

típicamente dura unos 4 a 5 meses al año.

Crónica o de duración variable (meses o años)

SINTOMAS

Tiende a causar hipersomnia (exceso de sueño), aumento de peso y antojos de carbohidratos

Es más común el insomnio, la pérdida de apetito y la pérdida de peso

CAUSAS PRINCIPALES

Desajuste en el reloj biológico por la falta de luz solar (afecta la melatonina y serotonina)

Es multicausal: factores genéticos, químicos, traumas o estrés crónico.

 

 

ESTRATEGIAS para manejar LA MELANCOLÍA DE OTOÑO.

 

-ACEPTACIÓN: No te pelees con tu cansancio. Si el cuerpo te pide dormir media hora más o quedarte el sábado en casa, concédetelo sin castigarte.

-LUMINOTERAPIA (terapia con luz brillante), Utiliza una lámpara de luz brillante de 10,000 lux durante 20 a 30 minutos cada mañana. Esta técnica simula la luz solar natural y es uno de los tratamientos más efectivos. Puedes consultar guías médicas sobre su uso en portales como MedlinePlus en Español.

-LA PSICOTERAPIA: Terapia Cognitivo-Conductual (TCC): Asiste a sesiones de psicoterapia para identificar pensamientos negativos asociados al invierno y desarrollar conductas de afrontamiento saludables. Cambia el relato. No veas el otoño como "el fin del verano y la alegría", sino como el inicio de la temporada de refugio, de autocuidado, de lectura y de proyectos personales puertas adentro

-.CONSULTA MÉDICA: Evalúa opciones farmacológicas o suplementación (como la Vitamina D) con un profesional de la salud si los síntomas interfieren gravemente con tu rutina.

-HÁBITOS Y ESTILO DE VIDA: Maximiza la Luz Solar: Abre las cortinas apenas te despiertes y camina al aire libre durante las horas del día, incluso si el cielo está nublado. mantén pequeñas rutinas de luz, que el aislamiento sea físico por el frío, pero no emocional.

-ACTIVIDAD FÍSICA REGULAR: Haz ejercicio moderado de forma constante, ya que el movimiento estimula la liberación de endorfinas y alivia el estrés y la ansiedad.

-HIGIENE DEL SUEÑO: Mantén horarios fijos para acostarte y levantarte, evitando las siestas prolongadas a pesar de la hipersomnia invernal. El cuerpo quiere dormir más por la melatonina, dale orden. Intenta acostarte y levantarte siempre a la misma hora. No te quedes con la pantalla del celular encendida en la oscuridad, porque esa luz azul confunde a tu cerebro haciéndole creer que es de verano y altera tu descanso

ALIMENTACIÓN BALANCEADA: Modera los carbohidratos simples y prioriza alimentos ricos en triptófano (como frutos secos, legumbres y plátanos) para ayudar a la producción de serotonina.

-CONEXIÓN SOCIAL: Evita el aislamiento programando actividades sencillas con amigos o familiares, aunque sientas la tentación de recluirte.

EL RINCÓN "HYGGE". Para quienes no conozcan la palabra, "Hygge" es un concepto danés que no tiene traducción exacta, pero significa crear una atmósfera cálida, acogedora y disfrutar de las cosas buenas de la vida con la gente buena.

FINAL

La naturaleza nos enseña que la caída es necesaria para que el árbol ahorre energía, soporte el frío y vuelva a florecer con más fuerza en unos meses. No se puede estar en primavera todo el año. Permítete ir más despacio. Enciende una vela, prepárate ese té, lee ese libro pendiente y, sobre todo, abrázate fuerte.

  

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