PROGRAMA 139 – LUZ DEL ALMA
EMITIDO EL 9 DE ABRIL DE 2026
Te
dejamos aquí el link del audio, dado que lo que se dice en vivo está
enriquecido por las experiencias de las conductoras, por los mensajes de los
oyentes y los testimonios de los invitados. Escuchalo por YouTube en:
|
DONÁ UN CAFECITO: apoyanos para continuar con tu contribución
voluntaria a nuestro alias de mercado pago psicoeducacion.fe.mp |
RESUMEN
DEL TEMA: MIS ESTACAS EMOCIONALES
“Tanto
si crees que puedes como si no, estás en lo cierto”. Nos dice Henry Ford
CUENTO
EL ELEFANTE ENCADENADO (cuento)
Cuando yo era pequeño me encantaban los circos,
y lo que más me gustaba de los circos eran los animales.
Me llamaba especialmente la atención el elefante
que, como más tarde supe, era también el animal preferido por otros niños.
Durante la función, la enorme bestia hacía gala
de un peso, un tamaño y una fuerza descomunales... Pero después de su actuación
y hasta poco antes de volver al escenario, el
elefante siempre permanecía atado a una pequeña estaca clavada en el suelo con
una cadena que aprisionaba una de sus patas.
Sin embargo, la estaca era sólo un minúsculo pedazo
de madera apenas enterrado unos centímetros en el suelo. Y, aunque la cadena
era gruesa y poderosa, me parecía obvio que un animal capaz de arrancar un
árbol de cuajo con su fuerza, podría liberarse con facilidad de la estaca y
huir.
El misterio sigue pareciéndome evidente.
¿Qué lo sujeta entonces?
¿Por qué no huye?
Cuando tenía cinco o seis años, yo todavía confiaba
en la sabiduría de los mayores.
Pregunté entonces a un maestro, un padre o un tío
por el misterio del elefante. Alguno de ellos me explicó que el elefante no se
escapaba porque estaba amaestrado.
Hice entonces la pregunta obvia: «Si está
amaestrado, ¿por qué lo encadenan?».
No recuerdo haber recibido ninguna respuesta
coherente. Con el tiempo, olvidé el misterio del elefante y la estaca.
Hace algunos años, descubrí que, por suerte para
mí, alguien había encontrado la respuesta:
El elefante del circo no escapa porque ha estado
atado a una estaca parecida desde que era muy, muy pequeño.
Cerré los ojos e imaginé al indefenso elefante
recién nacido sujeto a la estaca.
Estoy seguro de que, en aquel momento, el
elefantito empujó, tiró y sudó tratando de soltarse. Y, a pesar de sus
esfuerzos, no lo consiguió, porque aquella estaca era demasiado dura para él.
Imaginé que se dormía agotado y que al día
siguiente lo volvía a intentar, y al otro día, y al otro...
Hasta que, un día, un día terrible para su
historia, el animal aceptó su impotencia y se resignó a su destino.
Ese elefante enorme y poderoso que vemos en el
circo no escapa porque, cree que no puede.
Tiene grabado el recuerdo de la impotencia que
sintió. Y lo peor es que jamás se ha vuelto a cuestionar seriamente ese
recuerdo.
Jamás, jamás intentó volver a poner a prueba su
fuerza...
LAS ESTACAS EMOCIONALES Son esas creencias limitantes, miedos o traumas pasados que nos
paralizan como al "elefante encadenado"— requiere reconocerlas,
validar el dolor que generan y trabajar en la autoconfianza para liberarse.
Son limitaciones arraigadas en el pasado (miedos, creencias de "no
puedo", traumas) que, aunque hoy no tengan fuerza real, te mantienen atado
y paralizado, impidiéndote avanzar.
Creencias Erróneas: Creer que las emociones (tristeza, miedo) son
negativas o signo de debilidad.
Bloqueo Corporal: A menudo, estas estacas se sienten físicamente como
tensión o parálisis cuando intentas cambiar o crecer.
COMO SE FORMAN?
Las
estacas emocionales se forman en base a creencias desarrolladas a lo largo de
nuestra vida, y proceden de muchas fuentes distintas: educación, cultura,
figuras parentales, amistades, acontecimientos traumáticos, experiencias
repetitivas…. Por lo general, construimos las creencias generalizando nuestras
experiencias en el mundo. Adoptamos muchas de nuestras creencias mediante la
socialización, imitando
inconscientemente la visión y los modelos del mundo, de aquellos que nos
rodean, especialmente de aquellos a los
que respetamos.
Mientras
crecemos, las expectativas que la gente que nos rodea tienen en relación con
nosotros nos van moldeando poco a poco, sin que nos demos cuenta. Cuando somos
jóvenes, tendemos a creer lo que los otros dicen sobre nosotros porque
carecemos de experiencias que nos permitan contrastarlo, y estas creencias
pueden permanecer instaladas muchos años más tarde sin que logros posteriores
sean suficientes para modificarlas.
Cuando creemos algo, actuamos como si fuera
verdad.
Cuando una creencia se instala de forma sólida,
nuestra mente no tiene en cuenta las experiencias que no encajan con ella.
Una vez que creemos en algo, tendemos a ignorar
las evidencias en contra y aceptamos sólo aquella información que refuerza esa
creencia.
ASÍ PODEMOS CONSTRUIR EL ESTADO DE INDEFENCIÓN
APRENDIDA.
La indefensión
aprendida, es un estado psicológico
donde la persona aprende a creer que sus acciones no tienen efecto sobre
los resultados adversos. Tras sufrir traumas repetidos e incontrolables, el
individuo desarrolla pasividad, desesperanza y resignación, rindiéndose incluso
cuando existen oportunidades reales de cambiar la situación.
Que hace que las estacas permanezcan? LA CEGUERA
EMOCIONAL
Que
está relacionado con el no poderse ver a uno mismo, o sea con no poder
identificar las propias emociones y por lo tanto el no poder verbalizarlas o
expresar con exactitud que es lo que se está sintiendo.
Esto
hace que se le dificulte a la persona iniciar procesos de cambio porque no logra ver que tiene un problema y
naturaliza lo que le pasa y se lo adjudica a factores externos o
circunstanciales.
En
algunas ocasiones, admite su problemática de manera superficial pero inmediatamente justifica su modo de
pensar y actuar ya que no puede transformar lo que ve de sí mismo en un plan de
cambio.
Esto
puede confundir a quien lo escucha, porque pareciera que la persona tiene la
intención de cambio, pero su rigidez se lo impide.
CUAN PROFUNDO ENTERRAMOS NUESTRAS
ESTACAS?
Sabías que los patriarcas como Abraham, Isaac y Jacob vivieron en
tiendas como peregrinos aún estando en
la tierra prometida.?
Aunque tenían inmensas riquezas y ganado, el dato curioso es que nunca
construyeron ciudades fortificadas para sí mismos; la única propiedad de tierra
que Abraham compró legalmente fue una cueva para enterrar a su esposa (Génesis
23).
Vivir en tiendas no era una falta de recursos, era una declaración
teológica pública: ellos entendían que Canaan era solo una sombra de una patria
celestial.
Como dice Hebreos 11.9-10, habitaban en tiendas porque esperaban la
ciudad que tiene fundamentos, cuyo arquitecto y constructor es Dios.
Su arquitectura de su hogar era frágil a propósito, para recordarles que
su seguridad no dependía de muros de piedra, sino de la promesa de Dios.
Trasladando esto a nuestras propias vidas, nos damos
cuenta que a veces martillamos nuestras estacas emocionales
tan profundo en nuestro suelo —en una carrera, una relación o un estatus— que
cuando Dios da la orden de "levantar campamento", el proceso nos
desgarra.
La teología del peregrino (1 Pedro 2.11) nos enseña a disfrutar las bendiciones del camino sin
anclarnos a ellas.
Estrategias para Identificar y
Reconocer tus Estacas
Identifica el "No puedo": Detecta en qué áreas de tu vida te sientes estancado y repites:
"ya lo intenté antes y no pude".
Analiza tu diálogo interior: Presta atención a las voces severas que te limitan y te dicen qué
puedes o no hacer.
Observa tus emociones: Reconoce qué emociones estás tratando de reprimir o evitar (angustia,
tristeza, ansiedad).
Estrategias para Desenterrar la
Estaca (Sanar)
Cuestiona tus límites: Asume que muchas de tus limitaciones pueden superarse si lo intentas de
nuevo con una nueva mentalidad.
Trabaja con los traumas de tu
"niño interior": Si las estacas vienen de un entorno
donde no fuiste escuchado o validado, el primer paso es nombrar y validar esos
sentimientos hoy.
Reaprende: Entiende que las emociones no son peligrosas, sino que proporcionan
información valiosa y no deben ser evitadas.
Utiliza el auto-registro: Escucha a tu cuerpo sin juzgar para conectar con lo que sientes.
Expresión Emocional: Hablar o escribir sobre lo que te pasa, especialmente con alguien que
te apoye, ayuda a sanar.
Estrategias para la Estabilidad
Emocional
Gestión de pensamientos: Cuando entres en un bucle negativo, practica tomar distancia:
"Gracias mente, ya sé que estás ahí, pero no voy a hablar contigo".
Anclaje emocional: Identifica una emoción positiva que quieras sentir (ej. calma) y anclala
a un estímulo específico (como un gesto físico) para invocarla cuando la
necesites.
Moverse intencionadamente: realizar actividades que estabilicen nuestras emociones (cada uno verá
cual es la que mejor le ayuda como por ejemplo caminar, cantar, orar, bailar,
debe ser algo que ayude a liberar la carga física de las emociones atrapadas.
EN RESUMEN, desenterrar tus estacas emocionales implica entender que ya
no eres el pequeño elefante y que tienes la capacidad, a través de la
misericordia de Dios y también de nuestra acción, de liberarnos de aquello que
limita nuestro crecimiento, de modo de evitar que se rigidicen y se transformen
en dogmas que reduzca nuestra mirada, nuestra capacidad de amar, de valorar y
valorarnos y en definitiva nuestra capacidad de ser feliz.
SI TE GUSTÓ, SI TE HIZO BIEN….COMPARTIRLO!
Facebook: @psicoeducadoresenred
Instagram: psicoeducacion.fe
Blog: rededucando.blogspot.com
Luz del alma: mensajes al +549 114049-7517
DONÁ UN CAFECITO: psicoeducacion.fe.mp

0 Comentarios